
Dr. Sayyid ‘Isam ‘Alí Yahyá al-‘Imad
Dr. ‘Isam ‘Alí Yahyá al-‘Imad
Nacimiento y formación
Nació en 1968 en Yemen, en la ciudad de Ibb, aldea de al-Ṣabbār. Creció en una familia suní influida por la corriente salafí-wahabí(1). Prosiguió sus estudios académicos hasta obtener la licenciatura en Estudios Islámicos; después, la maestría y, más tarde, el doctorado en Ciencias del Corán y del Hadiz.
En el ámbito religioso, además de su formación académica, estudió el madhab wahabí en institutos religiosos —entre ellos el Instituto Científico de Saná, el mayor instituto wahabí de Yemen—, donde obtuvo el bachillerato (sección jurídica). Memorizó diez yuz’ del Corán. Estudió con sabios de Yemen en mezquitas y asistió a clases de figuras destacadas de Saná, como el ‘allāma al-‘Imrānī en la mezquita al-Zubayrī. Impartió fiqh salafí (por ejemplo, Fiqh al-Sunna) en la mezquita al-Usṭā, y ejerció la jutba del viernes en al-Usṭā y, a veces, en Bāb al-Qā‘. Viajó a Arabia Saudí y cursó en la Facultad de Usul al-Din (Departamento de Hadiz) de la Universidad Imam Muhammad ibn Sa‘ud; permaneció allí más de un año y asistió a algunas lecciones del muftí del Reino, Ibn Bāz.
Su antigua visión del madhab shií
La única fuente que tenía para conocer el chiismo eran los libros de Ihsan Ilahi Zahir, Muhammad Māl Allāh y Muhibb al-Din al-Jatib. De ahí se formó en su mente una imagen negativa del madhab, acumulando prejuicios que llenaron su corazón de animadversión hacia los shiíes. Creció con ese rechazo hasta el punto de escribir un libro contra los shiíes titulado: “La relación entre los shiíes y el extremismo”(2).
Revisión de su postura sobre el chiismo
El primer hecho que lo llevó a replantear su juicio fue conseguir el libro “El Imam al-Sadiq” de Muhammad Abu Zuhra. Aunque contenía críticas al madhab ya‘farí, su método era objetivo y muy distinto del de Ihsan Ilahi Zahir y otros polemistas. A partir de ahí decidió estudiar el chiismo con el método de Abu Zuhra y, sin fanatismo, encontró la revista egipcia antigua “Risālat al-Islām”, con investigaciones sobre el tema.
La primera sorpresa en la investigación
“Mi mayor choque —dice— fue leer la célebre fatua del Imán Mahmūd Shaltūt, que afirma que los shiíes son musulmanes y que el madhab duodecimano es el quinto madhab en el Islam.” Asombrado, decidió profundizar para entender las razones de Shaltūt.
En 1988 estaba en la Univ. Imam Muhammad ibn Sa‘ud, pero frecuentaba la Univ. Rey Saúd por su cercanía en al-Dir‘iyya. La biblioteca tenía una sección de acercamiento entre madhab, con numerosos libros sobre el chiismo duodecimano. Los leyó, pero con el tiempo los consideró insuficientes por su enfoque superficial y parcial, y por recurrir a métodos orientados a desfigurar el chiismo. Concluyó que algunos sabios sunníes confundieron shiísmo con ghulūw (exageración) y no distinguieron entre ambos.
Descubrimiento de la realidad
Descubrió que los expertos de jarḥ wa-ta‘dīl no trataban al Imam ‘Alí (p) como a otros compañeros, y observó sesgos a favor de los sahaba que no se aplicaban cuando se hablaba del Imam ‘Alí. Vio al Imam ‘Alí agraviado, y que muchos autores evitaban defenderlo por miedo a ser acusados de chiísmo. Rastreó el origen de ese fenómeno hasta el periodo omeya: muchos cayeron en la trampa cultural que relegó a Ahl al-Bayt y alejó a la umma del hadiz de los Dos Pesos (al-Thaqlayn) y del hadiz de los doce.
Entre las evidencias del sesgo, señala lecciones del sabio wahabí Muhammad b. Isma‘il al-‘Imrānī: citaba decenas de juristas a lo largo de los siglos y, al final, decía: “Y se dijo que algunos de Ahl al-Bayt opinaron…”. La mayoría protestaba con vehemencia al oír siquiera que Ahl al-Bayt tuviera opinión en fiqh. Sintió que el “espíritu omeya” aún dominaba la cultura hostil a Ahl al-Bayt. Se preguntó: “¿Por qué escuchamos a todos los imames y no soportamos oír la opinión de Ahl al-Bayt?” Así crecieron sus interrogantes hasta impulsarlo a una investigación profunda sobre la Escuela de Ahl al-Bayt (p).
Adopción del madhab shií
Al encontrar su objetivo en la doctrina de Ahl al-Bayt (p), no pudo permanecer en su pertenencia anterior. Siendo aún alumno en la Univ. Imam Muhammad ibn Sa‘ud, cambió su adscripción doctrinal y adoptó el madhab duodecimano. Decidió marcharse a una tierra que le ayudara a profundizar ese vínculo: volvió a Yemen, luego viajó a Siria y se incorporó a la hawza de Sayyida Zaynab en Damasco; al poco tiempo, en 1990 se trasladó a Irán, a la hawza de Qom, donde cursó muqaddimāt, suṭūḥ y alcanzó baḥth al-khārij. Es considerado de los primeros estudiantes que llegaron a Irán en esa ruta.
Al alcanzar el nivel requerido, comenzó la predicación y docencia de las ciencias de Ahl al-Bayt (p) en la hawza, escribió obras y debatió con sunníes para exponerles las verdades a las que llegó. Entre esas polémicas, destaca su debate con el sheij ‘Uthmān al-Jhamīs, al cual se aludirá más adelante.
Sus obras
- “Mi viaje del wahabismo al duodecimanismo”.
- “El método nuevo y correcto para dialogar con los wahabíes”, intento de acercamiento entre duodecimanos y wahabíes.
Editor: Fundación al-Kawṯar de Conocimientos Islámicos, 1.ª ed. 1422 H.
Incluye: cómo presentar el madhab duodecimano a los wahabíes; el problema de la confusión; postura duodecimana frente a imaginarios “paganizantes” de los ghulāt.
Reseña de su libro: “El método nuevo y correcto para dialogar con los wahabíes”
“El libro intenta corregir errores del diálogo entre duodecimanos y wahabíes, a partir de mi experiencia de más de doce años, y de mi pertenencia previa al wahabismo… Fui de los más fanáticos; escribí un libro de takfir contra los duodecimanos (La relación entre los duodecimanos y los ghulāt). Tras dejar el wahabismo, escribí Verdades y rasgos del madhab duodecimano (o Mi viaje…). Por eso, cuando hablo de cómo dialogar con los wahabíes, hablo de un grupo al que mejor que nadie conocí.”
Algunas características del diálogo necesario
Se subrayan dos condiciones —y una tercera añadida—:
1) Focalización extrema: convencer al interlocutor wahabí de limitar el diálogo a un solo versículo o un solo hadiz (incluso un punto dentro de ellos), avanzando gradualmente; es el modo científico aceptado por las universidades: estudiar una subparte de un asunto general. Sin esta metodología, el wahabí no asimila la realidad del madhab.
2) Comenzar por al-Thaqlayn (los Dos Pesos): es un error debatir otras virtudes de ‘Alí (p) porque el wahabí dirá: “hay virtudes de otros también”. El hadiz de al-Thaqlayn implica obligación de seguimiento. Si se exige basarse en el Corán, no empezar por el versículo de la wilaya, sino por Ayat al-Tathir (33:33) por su conexión intrínseca con Hadiz al-Kisā’ y al-Thaqlayn.
3) Tratar el papel de los Omeyas en separar a Ahl al-Sunna de Ahl al-Bayt. Evitar polémicas distractoras (p. ej., la fábula de “otro Corán” para los duodecimanos).
El autor afirma que al-Thaqlayn es la principal causa del paso de muchos wahabíes y sunníes al duodecimanismo; por tanto, todo diálogo eficaz debe empezar por ese hadiz, seguido de al-Kisā’ y los Doce.
Fases del método
Fase 1: Conocimiento “adscriptivo” del madhab duodecimano.
— Analiza causas del mezclarse con los ghulāt:
(a) ignorancia del significado de ghulūw; (b) del madhab duodecimano; (c) de la postura duodecimana frente al ghulūw;
(d) modo de pensar wahabí; (e) apartamiento del método sunní clásico al tratar a los duodecimanos.
Fase 2: Conocimiento analítico.
— Cuatro realidades: divinidad y profecía; sharia y normas; objetivos del madhab; significado de ciertos términos.
Fase 3: Conocimiento radical (de raíces).
— Fuentes del madhab; realidad de la imama; identidad del madhab; génesis y causas de su surgimiento.
Rasgos del madhab duodecimano
Se estudian tres:
- Moderación positiva hacia Ahl al-Bayt.
- Realismo hacia los compañeros (sahaba).
- Ocultación del duodécimo Imam.
Aclaración clave: el ghulūw (exageración)
El autor observa que libros wahabíes amplían indebidamente el concepto. Hay que distinguir entre:
- el ghulūw tratado en apostasía (akām al-murtaddīn), definido por al-Shahrastānī (m. 548 H): “quienes exageraron en sus imames hasta sacarlos de la humanidad y atribuirles rasgos de divinidad” —dos pilares: divinizar al humano y humanizar a Dios—;
- y el “ghulūw” que algunos rijāl aplican a narradores por disputas sub-doctrinales (no de usul al-din). Mezclarlos lleva a errores graves, como takfir de muchos narradores.
El futuro del madhab duodecimano
El autor sostiene que, presentado correctamente, incluso sus adversarios lo adoptarán. Cita autores wahabíes (p. ej., ‘Alī al-Sālūs, Rabī‘ b. Muhammad, Nāṣir al-Qafārī, ‘Abd Allāh al-Ghunyamān, Muhammad b. ‘Abd al-Raḥmān al-Maghrāwī) que, aun siendo críticos, reconocen su extensión actual y proyectada, llegando a zonas inesperadas. Concluye: muchos wahabíes volverán al duodecimanismo si se les expone según la “lógica wahabí” y con el eje al-Thaqlayn.
“Él es quien envió a Su Mensajero con la guía y la religión verdadera para hacerla prevalecer sobre toda religión, aunque lo detesten los idólatras.” (Ṣaff, 9).
Una parada con el debate del Dr. ‘Isam al-‘Imad y el sheij ‘Uthmān al-Jhamīs
Importancia del debate sunní-shií
Ante la ofensiva cultural contra el Islam, se necesitan debates sanos que ayuden a superar barreras y purificar la doctrina de añadidos nacidos de rivalidades históricas.
Rasgos y condiciones de un debate constructivo
- Terreno común y argumentar con las premisas del otro.
- Control del enojo y de las reacciones.
- Ver el diálogo como búsqueda cooperativa de la verdad, no campo de batalla.
- Confianza mutua y relación cordial.
- Distinguir entre ideas y personas; compasión por el interlocutor.
- Evitar falacias y tácticas no objetivas (cambio de tema, juegos de palabras, citas mutiladas, etc.).
Preparativos del debate
El detonante fue una conferencia del sheij ‘Uthmān al-Jhamīs: “¿Qué sabes de la religión de los shiíes?”, que, según universitarios kuwaitíes, distorsionaba creencias de Ahl al-Bayt. Pidieron respuesta al Centro de Investigaciones Doctrinales. El Centro encargó la réplica al Dr. ‘Isam al-‘Imad, antiguo wahabí. La respuesta, distribuida en Kuwait y otros países (Rayiab 1422 H), tuvo buena acogida, especialmente entre universitarios.
En Sha‘bān del mismo año, al-Jhamīs inició conferencias de réplica por Paltalk (“al-Dā‘ūn”). El Centro propuso de nuevo al Dr. ‘Isam para debatir en la sala “al-Ghadīr”. La sala “al-Ḥaqq” invitó formalmente a al-Jhamīs, quien pospuso para Shawwāl.
Inicio y desarrollo
El debate comenzó en Shawwāl 1422 H. Se acordó unidad de tema y el método del libro del Dr. ‘Isam. Sin embargo, el autor señala que su oponente no respetó varios acuerdos:
— Cambios de tema y dispersión;
— Ausencias repetidas;
— Cortes de conexión en puntos sensibles;
— Evasión de preguntas del público;
— Falta de etiqueta de debate en las últimas sesiones.
En contraste, el Dr. ‘Isam insiste en que cuidó la unidad islámica y el acercamiento.
Frutos del debate
El seguimiento por Internet abrió horizontes a muchos oyentes; algunos cambiaron sus bases previas y adoptaron el pensamiento de Ahl al-Bayt (p). Entre los impactados se menciona a la Dra. Amina (marroquí)(11), quien anunció su esclarecimiento ante al-Jhamīs en una de las sesiones.
Sorpresa: retirada de al-Jhamīs
El debate continuó hasta la sesión 15; después, al-Jhamīs se retiró. Antes había usado —según el autor— un tono de acusaciones y descalificaciones, recurriendo al insulto. Se citan declaraciones suyas en Paltalk (salas “Anṣār ‘Uthmān” y “al-Sirdāb”): cansancio, molestia con los debates, deseo de cortarlos, pérdida de una participante (“Perdimos a Amina la marroquí…”), etc. Finalmente, se afirma que distribuyó el debate alterado en casetes, reordenando contenidos a su favor, sobre todo en Kuwait y Yemen.
Impacto global
Las polémicas sunní-shií solían ser locales; este debate, por su amplia audiencia en línea, marcó una nueva etapa, abriendo camino a debates en canales satelitales. Permitió a los seguidores de Ahl al-Bayt (p) exponer y argumentar sus creencias, limpiar acusaciones, y someter las opiniones sunníes a criba para evitar que la gente las adopte sin examen crítico.
Nov 20 2025
Dr. Sayyid ‘Isam ‘Alí Yahyá al-‘Imad
Dr. Sayyid ‘Isam ‘Alí Yahyá al-‘Imad
Dr. ‘Isam ‘Alí Yahyá al-‘Imad
Nacimiento y formación
Nació en 1968 en Yemen, en la ciudad de Ibb, aldea de al-Ṣabbār. Creció en una familia suní influida por la corriente salafí-wahabí(1). Prosiguió sus estudios académicos hasta obtener la licenciatura en Estudios Islámicos; después, la maestría y, más tarde, el doctorado en Ciencias del Corán y del Hadiz.
En el ámbito religioso, además de su formación académica, estudió el madhab wahabí en institutos religiosos —entre ellos el Instituto Científico de Saná, el mayor instituto wahabí de Yemen—, donde obtuvo el bachillerato (sección jurídica). Memorizó diez yuz’ del Corán. Estudió con sabios de Yemen en mezquitas y asistió a clases de figuras destacadas de Saná, como el ‘allāma al-‘Imrānī en la mezquita al-Zubayrī. Impartió fiqh salafí (por ejemplo, Fiqh al-Sunna) en la mezquita al-Usṭā, y ejerció la jutba del viernes en al-Usṭā y, a veces, en Bāb al-Qā‘. Viajó a Arabia Saudí y cursó en la Facultad de Usul al-Din (Departamento de Hadiz) de la Universidad Imam Muhammad ibn Sa‘ud; permaneció allí más de un año y asistió a algunas lecciones del muftí del Reino, Ibn Bāz.
Su antigua visión del madhab shií
La única fuente que tenía para conocer el chiismo eran los libros de Ihsan Ilahi Zahir, Muhammad Māl Allāh y Muhibb al-Din al-Jatib. De ahí se formó en su mente una imagen negativa del madhab, acumulando prejuicios que llenaron su corazón de animadversión hacia los shiíes. Creció con ese rechazo hasta el punto de escribir un libro contra los shiíes titulado: “La relación entre los shiíes y el extremismo”(2).
Revisión de su postura sobre el chiismo
El primer hecho que lo llevó a replantear su juicio fue conseguir el libro “El Imam al-Sadiq” de Muhammad Abu Zuhra. Aunque contenía críticas al madhab ya‘farí, su método era objetivo y muy distinto del de Ihsan Ilahi Zahir y otros polemistas. A partir de ahí decidió estudiar el chiismo con el método de Abu Zuhra y, sin fanatismo, encontró la revista egipcia antigua “Risālat al-Islām”, con investigaciones sobre el tema.
La primera sorpresa en la investigación
“Mi mayor choque —dice— fue leer la célebre fatua del Imán Mahmūd Shaltūt, que afirma que los shiíes son musulmanes y que el madhab duodecimano es el quinto madhab en el Islam.” Asombrado, decidió profundizar para entender las razones de Shaltūt.
En 1988 estaba en la Univ. Imam Muhammad ibn Sa‘ud, pero frecuentaba la Univ. Rey Saúd por su cercanía en al-Dir‘iyya. La biblioteca tenía una sección de acercamiento entre madhab, con numerosos libros sobre el chiismo duodecimano. Los leyó, pero con el tiempo los consideró insuficientes por su enfoque superficial y parcial, y por recurrir a métodos orientados a desfigurar el chiismo. Concluyó que algunos sabios sunníes confundieron shiísmo con ghulūw (exageración) y no distinguieron entre ambos.
Descubrimiento de la realidad
Descubrió que los expertos de jarḥ wa-ta‘dīl no trataban al Imam ‘Alí (p) como a otros compañeros, y observó sesgos a favor de los sahaba que no se aplicaban cuando se hablaba del Imam ‘Alí. Vio al Imam ‘Alí agraviado, y que muchos autores evitaban defenderlo por miedo a ser acusados de chiísmo. Rastreó el origen de ese fenómeno hasta el periodo omeya: muchos cayeron en la trampa cultural que relegó a Ahl al-Bayt y alejó a la umma del hadiz de los Dos Pesos (al-Thaqlayn) y del hadiz de los doce.
Entre las evidencias del sesgo, señala lecciones del sabio wahabí Muhammad b. Isma‘il al-‘Imrānī: citaba decenas de juristas a lo largo de los siglos y, al final, decía: “Y se dijo que algunos de Ahl al-Bayt opinaron…”. La mayoría protestaba con vehemencia al oír siquiera que Ahl al-Bayt tuviera opinión en fiqh. Sintió que el “espíritu omeya” aún dominaba la cultura hostil a Ahl al-Bayt. Se preguntó: “¿Por qué escuchamos a todos los imames y no soportamos oír la opinión de Ahl al-Bayt?” Así crecieron sus interrogantes hasta impulsarlo a una investigación profunda sobre la Escuela de Ahl al-Bayt (p).
Adopción del madhab shií
Al encontrar su objetivo en la doctrina de Ahl al-Bayt (p), no pudo permanecer en su pertenencia anterior. Siendo aún alumno en la Univ. Imam Muhammad ibn Sa‘ud, cambió su adscripción doctrinal y adoptó el madhab duodecimano. Decidió marcharse a una tierra que le ayudara a profundizar ese vínculo: volvió a Yemen, luego viajó a Siria y se incorporó a la hawza de Sayyida Zaynab en Damasco; al poco tiempo, en 1990 se trasladó a Irán, a la hawza de Qom, donde cursó muqaddimāt, suṭūḥ y alcanzó baḥth al-khārij. Es considerado de los primeros estudiantes que llegaron a Irán en esa ruta.
Al alcanzar el nivel requerido, comenzó la predicación y docencia de las ciencias de Ahl al-Bayt (p) en la hawza, escribió obras y debatió con sunníes para exponerles las verdades a las que llegó. Entre esas polémicas, destaca su debate con el sheij ‘Uthmān al-Jhamīs, al cual se aludirá más adelante.
Sus obras
Editor: Fundación al-Kawṯar de Conocimientos Islámicos, 1.ª ed. 1422 H.
Incluye: cómo presentar el madhab duodecimano a los wahabíes; el problema de la confusión; postura duodecimana frente a imaginarios “paganizantes” de los ghulāt.
Reseña de su libro: “El método nuevo y correcto para dialogar con los wahabíes”
“El libro intenta corregir errores del diálogo entre duodecimanos y wahabíes, a partir de mi experiencia de más de doce años, y de mi pertenencia previa al wahabismo… Fui de los más fanáticos; escribí un libro de takfir contra los duodecimanos (La relación entre los duodecimanos y los ghulāt). Tras dejar el wahabismo, escribí Verdades y rasgos del madhab duodecimano (o Mi viaje…). Por eso, cuando hablo de cómo dialogar con los wahabíes, hablo de un grupo al que mejor que nadie conocí.”
Algunas características del diálogo necesario
Se subrayan dos condiciones —y una tercera añadida—:
1) Focalización extrema: convencer al interlocutor wahabí de limitar el diálogo a un solo versículo o un solo hadiz (incluso un punto dentro de ellos), avanzando gradualmente; es el modo científico aceptado por las universidades: estudiar una subparte de un asunto general. Sin esta metodología, el wahabí no asimila la realidad del madhab.
2) Comenzar por al-Thaqlayn (los Dos Pesos): es un error debatir otras virtudes de ‘Alí (p) porque el wahabí dirá: “hay virtudes de otros también”. El hadiz de al-Thaqlayn implica obligación de seguimiento. Si se exige basarse en el Corán, no empezar por el versículo de la wilaya, sino por Ayat al-Tathir (33:33) por su conexión intrínseca con Hadiz al-Kisā’ y al-Thaqlayn.
3) Tratar el papel de los Omeyas en separar a Ahl al-Sunna de Ahl al-Bayt. Evitar polémicas distractoras (p. ej., la fábula de “otro Corán” para los duodecimanos).
El autor afirma que al-Thaqlayn es la principal causa del paso de muchos wahabíes y sunníes al duodecimanismo; por tanto, todo diálogo eficaz debe empezar por ese hadiz, seguido de al-Kisā’ y los Doce.
Fases del método
Fase 1: Conocimiento “adscriptivo” del madhab duodecimano.
— Analiza causas del mezclarse con los ghulāt:
(a) ignorancia del significado de ghulūw; (b) del madhab duodecimano; (c) de la postura duodecimana frente al ghulūw;
(d) modo de pensar wahabí; (e) apartamiento del método sunní clásico al tratar a los duodecimanos.
Fase 2: Conocimiento analítico.
— Cuatro realidades: divinidad y profecía; sharia y normas; objetivos del madhab; significado de ciertos términos.
Fase 3: Conocimiento radical (de raíces).
— Fuentes del madhab; realidad de la imama; identidad del madhab; génesis y causas de su surgimiento.
Rasgos del madhab duodecimano
Se estudian tres:
Aclaración clave: el ghulūw (exageración)
El autor observa que libros wahabíes amplían indebidamente el concepto. Hay que distinguir entre:
El futuro del madhab duodecimano
El autor sostiene que, presentado correctamente, incluso sus adversarios lo adoptarán. Cita autores wahabíes (p. ej., ‘Alī al-Sālūs, Rabī‘ b. Muhammad, Nāṣir al-Qafārī, ‘Abd Allāh al-Ghunyamān, Muhammad b. ‘Abd al-Raḥmān al-Maghrāwī) que, aun siendo críticos, reconocen su extensión actual y proyectada, llegando a zonas inesperadas. Concluye: muchos wahabíes volverán al duodecimanismo si se les expone según la “lógica wahabí” y con el eje al-Thaqlayn.
Una parada con el debate del Dr. ‘Isam al-‘Imad y el sheij ‘Uthmān al-Jhamīs
Importancia del debate sunní-shií
Ante la ofensiva cultural contra el Islam, se necesitan debates sanos que ayuden a superar barreras y purificar la doctrina de añadidos nacidos de rivalidades históricas.
Rasgos y condiciones de un debate constructivo
Preparativos del debate
El detonante fue una conferencia del sheij ‘Uthmān al-Jhamīs: “¿Qué sabes de la religión de los shiíes?”, que, según universitarios kuwaitíes, distorsionaba creencias de Ahl al-Bayt. Pidieron respuesta al Centro de Investigaciones Doctrinales. El Centro encargó la réplica al Dr. ‘Isam al-‘Imad, antiguo wahabí. La respuesta, distribuida en Kuwait y otros países (Rayiab 1422 H), tuvo buena acogida, especialmente entre universitarios.
En Sha‘bān del mismo año, al-Jhamīs inició conferencias de réplica por Paltalk (“al-Dā‘ūn”). El Centro propuso de nuevo al Dr. ‘Isam para debatir en la sala “al-Ghadīr”. La sala “al-Ḥaqq” invitó formalmente a al-Jhamīs, quien pospuso para Shawwāl.
Inicio y desarrollo
El debate comenzó en Shawwāl 1422 H. Se acordó unidad de tema y el método del libro del Dr. ‘Isam. Sin embargo, el autor señala que su oponente no respetó varios acuerdos:
— Cambios de tema y dispersión;
— Ausencias repetidas;
— Cortes de conexión en puntos sensibles;
— Evasión de preguntas del público;
— Falta de etiqueta de debate en las últimas sesiones.
En contraste, el Dr. ‘Isam insiste en que cuidó la unidad islámica y el acercamiento.
Frutos del debate
El seguimiento por Internet abrió horizontes a muchos oyentes; algunos cambiaron sus bases previas y adoptaron el pensamiento de Ahl al-Bayt (p). Entre los impactados se menciona a la Dra. Amina (marroquí)(11), quien anunció su esclarecimiento ante al-Jhamīs en una de las sesiones.
Sorpresa: retirada de al-Jhamīs
El debate continuó hasta la sesión 15; después, al-Jhamīs se retiró. Antes había usado —según el autor— un tono de acusaciones y descalificaciones, recurriendo al insulto. Se citan declaraciones suyas en Paltalk (salas “Anṣār ‘Uthmān” y “al-Sirdāb”): cansancio, molestia con los debates, deseo de cortarlos, pérdida de una participante (“Perdimos a Amina la marroquí…”), etc. Finalmente, se afirma que distribuyó el debate alterado en casetes, reordenando contenidos a su favor, sobre todo en Kuwait y Yemen.
Impacto global
Las polémicas sunní-shií solían ser locales; este debate, por su amplia audiencia en línea, marcó una nueva etapa, abriendo camino a debates en canales satelitales. Permitió a los seguidores de Ahl al-Bayt (p) exponer y argumentar sus creencias, limpiar acusaciones, y someter las opiniones sunníes a criba para evitar que la gente las adopte sin examen crítico.
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